La captación de talento es clave para el desarrollo y estrategia a largo plazo de toda empresa. No se trata de cubrir una vacante, sino de encontrar a aquella persona que aporte valor y encaje en la cultura de empresa.
Y precisamente porque hablamos de personas y no de máquinas, no siempre encontramos rápidamente a la persona que mejor se ajusta al puesto de trabajo y a nuestra cultura empresarial. Lo que nos lleva a realizar contrataciones exprés con la esperanza de acertar y cubrir la posición lo antes posible, pensando que rápidamente será “productiva”.
Y naturalmente si a esto le sumamos la falta de tiempo de las organizaciones, la situación de competencia por los perfiles en el mercado, y que llegado el momento no disponemos de la descripciones de puestos de trabajo. La ecuación y los resultados al final pueden ser aún más devastadores para la empresa… y aquello que pensamos que era la solución exprés fácilmente se nos convierte en un problema con las siguientes consecuencias:
- Costes económicos: Contratar y capacitar a una persona (periodo de aprendizaje) es una inversión importante para la empresa. Si resulta no ser la persona adecuada, la inversión se pierde teniendo que destinar nuevos recursos para repetir el proceso.
- Motivación del equipo: Una persona que no encaja en el puesto de trabajo, equipo y empresa puede crear tensiones entre compañeros, desencadenando incluso un clima laboral tóxico.
- Reducción de la Productividad: Ocupar un puesto de trabajo para el que no se está capacitado, genera retrasos en las funciones y en los departamentos dependientes teniendo un efecto directo en la productividad.
- Clientes insatisfechos: Si hay una pérdida de tiempo y una reducción de la productividad, repercute de manera directa en el trabajo final teniendo clientes insatisfechos por resultados deficientes, aumento de costes, tiempos, etc.
- Pérdida de tiempo: Una mala contratación es sinónimo de pérdida de tiempo tanto por el tiempo invertido en el proceso de selección el cuál de media tiene una duración de 4-6 semanas, como el tiempo invertido en la adaptación, aprendizaje y adquisición de competencias a desarrollar en el puesto de trabajo.
Plantear una contratación de talento requiere tiempo y un análisis de las necesidades de la organización y del equipo por lo que una vez hecho e incorporada la persona a la organización se conseguirá fomentar el trabajo colaborativo entre el equipo mejorando el clima laboral y dando la oportunidad de convertir una posible mala contratación en oportunidades para mejorar como organización.
“Lo esencial es cómo se preparen y cómo planifiquen. El viaje es lo importante. Cuando el viaje es bueno, el resultado será fantástico”. Eliud Kipchoge
Sara Cortina – Responsable de Selección ICSA Grupo®




Balmes 196-200, 2º 3ª
